30 set. 2009

brbrbrbr

estoy esperando el próximo temblor

en esta ciudad tiembla sin ruido

primero se siente algo que no es un movimiento; es la anticipación del movimiento

es como si se disparase algo en el cerebro: ya estás registrando el movimiento, pero todavía no como tal, sino como un sonido de frecuencia demasiado bajo, como el ruido que debe hacer el pasto cuando crece

el cerebro tiene esas cosas, esos engaños

después te das cuenta de que todo se está moviendo, y te mareás

es como una droga que hace efecto en medio segundo; te excitás; te volvés invulnerable

querés ver qué va a pasar; no querés que termine

las lámparas se mueven, los muebles crujen, las paredes aúllan, los vidrios abren la boca para reventar, la gente corre

salís a la calle y todo está terminando; ves las columnas cimbrarse por última vez

la gente comenta, se toma de la mano, suspira

volvés a subir las escaleras, con lentitud

de entre tus sábanas asoma, nuevamente, la piedad

27 set. 2009

asesoría directa



por si quedaba alguna duda de quién le habla al oído

23 set. 2009

Encuentros cotidianos: ¿racionaildad o conciencia práctica?

Voy caminando por los pasillos de mi facultad. A 10 metros hay un tipo con aspecto de académico, mirando unos anuncios en la cartelera. Nunca lo he visto.

Pienso: está vestido con elegancia.
Deduzco: debo caminar con elegancia, en silencio.
Hago: anulo el ruido de mis pasos, como si fuera un fantasma.
Dudo: anular totalmente el ruido de los pasos puede indicar sumisión.
Deduzco: mis pasos deben hacer algo de ruido.
Hago: aumento ligeramente el ruido de mis pasos, los hago seguros, y aún son elegantes.

18 set. 2009

Selección de parafilias

No es que sean nuevas o particularmente sorprendentes. Pero me da como algo verlas escritas.
Es sugerente el contraste entre la frialdad positivista (decimonónica) de la clasificación, y aquello tormentoso, desesperado, o muy íntimo, que sugieren las definiciones.
A veces el nombre es gracioso (frotismo). A veces la definición es sugerente (ver cratolagnia).
(Fuente: wikipedia)

Mis favoritas (por distintas razones): el androidismo, la ipsofilia, y la autopederastia


Abasiofilia - Excitación sexual por personas discapacitadas.
Acrotomofilia - Excitación por parejas sexuales con miembros amputados.
Agrexofilia - Excitación producida por el hecho de que la actividad sexual sea oída por otras personas.
Amomaxia - Excitación sólo al realizar una relación sexual dentro de un automóvil estacionado.
Androidismo - Atracción por muñecos o robots con aspecto humano.
Autopederastia - Aquellos hombres que encuentran placer insertando su pene en su propio ano.
Clismafilia - Placer sexual obtenido al inyectar líquido en la cavidad anal; esta práctica incluye el uso de enemas.
Cratolagnia - Excitación provocada por la fuerza de la pareja.
Dacrifilia - Exitación por las lágrimas o el llanto.
Electrofilia (electrocutofilia) - La excitación sólo se produce al usar choques eléctricos.
Formicofilia - Excitación sexual al reptar hormigas (también otros insectos —caracoles, gusanos— o animales pequeños) sobre los genitales.
Frotismo (froteurismo) - Excitación sexual sólo al refregar los genitales contra personas desconocidas.
Hipnofilia - Excitación al contemplar personas dormidas.
Ipsofilia - Excitación sólo por uno mismo. No es lo mismo que masturbación, donde el objeto sexual puede ser una persona presente, una fotografía o una fantasía.
Lactafilia - Excitación por los pechos en periodo de amantamiento.
Menstruofilia o menofilia - Atracción sexual por mujeres menstruantes.
Oculofilia - Atracción sexual por los ojos.
Vampirismo - Excitación sexual proveniente de la extracción de sangre.

16 set. 2009

"Hay cuchillos vivos entre las sábanas", dijo, y no supe cómo replicarle, porque tenía razón.

Luego citó las investigaciones más recientes del equipo de biólogos de la universidad. Aplicando un conjunto de ecuaciones no muy complicadas, se han identificado regularidades inquietantes sobre la migración internacional. Los flujos de salida y regreso de la mayor parte de los individuos no obedecerían a decisiones individuales sino a las necesidades del país, como una entidad viva, con conciencia propia. Se trata de algo así como una función respiratoria: los flujos migratorios de salida serían la exhalación del país, y los flujos de entrada, la inspiración.

Irse y regresar; comprar pasajes; llorar, agitar pañuelos, comprar regalos; abrazar, arrastrar maletas, formular promesas de mantenerse en contacto. Al hacer todas estas cosas, los migrantes no siguen sus propios motivos, sino que cumplen con un programa superior, de orden nacional, aunque los mecanismos de determinación macro-micro todavía no están claros.

12 set. 2009

se buscan soluciones

PLANTEO:

Son las 12 de la noche y me voy a dormir. Mañana me despierto a las 6.30. Soy muy sensible al ruido antes de dormir. Los autos de la calle, poco frecuentes, me molestan. Un televisor prendido a lo lejos me desconcentra. Esta noche, las máquinas del gobierno trabajan para mí, haciendo agujeros en el asfalto con enormes taladros eléctricos, y rayando el sub-pavimento para el pavimento que pondrán mañana, usando aplanadoras para no sé qué. Lo hacen de noche porque a otra hora crearían un emboteshamiento horrendo. Obviamente, no puedo dormir.

Dispongo de un par de tapones para los oídos, justo para ocasiones como esta o para las fiestas de los vecinos, menos frecuentes que las mías pero que joden más. Pero hay un problema. Si me duermo con los tapones, es imposible que me despierte con el ruido que, acompañado de una vibración, hace el celular que uso como despertador. Un NOKIA viejito, de color blanco, el mejor celular del mundo es.

PROBLEMA:

¿Qué elegir? ¿Dormir bien y no despertarme a las 6.30, perdiéndome la oportunidad de salir a correr mientras aún hay aire en la ciudad? ¿O dormir como el culo, pero oír el despertador y despertarme a las 6.30, muerto de sueño, para probablemente apagarlo, no ir a correr, y despertarme a las 8?

Ninguna de las opciones es satisfactoria.

¿Alguien puede darme la solución?

9 set. 2009

Cunningham y Aphex Twin: Rubber Johnny

Si encuentran algo comparable, me avisan.

6 set. 2009

Un domingo más

Los domingos son días complicados.

A las 9 de la mañana suena el teléfono. Es el Presidente, para contarme que el país va viento en popa y que él, personalmente, está trabajando para darme una vida mejor. Claro, como el hombre ya no puede ir al Parlamento a presentar su informe, luciéndose en medio de sus guaruras vestidos de humanos, recibiendo los aplausos automáticos de las corbatas y los trajes catatónicos cínicos parásitos, tiene que llamar a mi casa para despertarme, personalmente, y hacer que una grabación, personalmente, me cuente que el país va viento en popa y que él, personalmente, está trabajando para darme una vida mejor. Me dan ganas de decirle que el teléfono no está para esas cosas, no está para jugar, como me decían de chico. Y el estado tampoco está para eso. El estado no está para gastar lo que yo le pago de impuestos en promoción política. El estado no está para colgar su foto en todas partes, o para que usted mande cartas a los becarios recordándoles cuánto le deben (por esas becas que existen mucho antes de que usted se vistiera con trajes tan caros y se sentara en ese sillón tan grande). El estado, como el teléfono, está para las cosas importantes.

El teléfono está para trabajar, y para avisar cuando alguien se murió. Imaginate, domingo a las 9 am, suena el teléfono, qué pensás? Pensás que se murió alguien. Entonces, cuando ya terminaste de putear a la grabación, decís "me voy a dormir", pero te das cuenta de que no podés, porque el corazón te quedó en la boca.

De a poco lográs conciliar el sueño y empezás a soñar que estás esquiando o algo así. Que volás.

A las 9.26 suena el teléfono.

Buscan a un tal Iván López, que debe 3,000 pesos a los hijos de mil putas de Banamex. Es la vez número 36 que llaman en el año, en serio. Llaman todos los fines de semana, y a veces entre semana, a las horas más inconcebibles. A veces es una computadora, que te dice que pagues. A veces es una computadora que dice que pagues o que si no van a embargarte todo. A veces es una persona de carne y hueso, cansada, que repite cosas. Le preguntás por qué siguen llamando si ya les dijimos mil veces que Iván López no vive ahí. En lugar de contestar, preguntan si no lo conocemos o si no sabemos dónde vive. No, no lo conozco, y si supiera no te diría. Pero algo sé, y es que por lo menos hace siete años que no vive acá, así que actualicen su base de datos y déjense de joder. "No podemos hacer eso, señor, la base de datos es de Banamex." ¿Y ustedes no son Banamex? "No, señor, somos un despacho que se encarga de hacer las cobranzas, pero no podemos cambiar la base de datos". Bueno, no sigan llamando porque si no les vamos a hacer una denuncia en el Ministerio Público por hostigamiento (¿?). "Yo lo entiendo, señor, pero nosotros no podemos dejar de llamar". Entonces ya van a ver. Click.

Por supuesto que nunca vamos a hacer esa denuncia. Ya se cansarán de llamar.

Qué hago? Sigo durmiendo? Mah, si. Intentémoslo una vez más.

Apoyo mi cabeza en la almohada.
Pasan cinco minutos.

TRIIII TRIIII!!!

Mensaje de texto. "APROVECHA! MOVISTAR TE OFRECE $50 PESOS DE TIEMPO AIRE GRATIS PARA MANDAR MENSAJES A QUIEN QUIERAS DEL 15/09 AL 29/09. RECARGA DESDE $100 Y VIVE LA EXPERIENCIA MOVISTAR".

Como éstos, llegan cuatro el fin de semana. Y en la semana llega uno por día, más o menos.

Un par de amigos me contaron que los de Movistar ya están empezándolos a llamar para ofrecerles cosas. Están pasando del acoso por SMS al acoso directo, por parte de humanos. ¿Quién dijo que las máquinas desplazarán a los hombres? Acá tenemos el ejemplo contrario. Para un trabajo que perfectamente puede hacer una máquina, ponen a un tipo.

El teléfono ya no es mío. Ya no está a mi servicio. Ya no está para resolver mis problemas. Está al servicio de otros, para resolver problemas de otros, para que otros hagan plata o se promuevan, y para crearme problemas a mi. Problemas para descansar, por lo menos. Problemas para decidir qué hacer con mi tiempo, en mi propia casa. Ya no controlo qué pasa dentro de mi casa.

Si quisiera seguir durmiendo, tendría que ignorar el estruendo que hace la fiesta religiosa del pueblo, hoy, desde las 9 am también. Uno tras otro, explotan miles de cohetes. Corrijo: miles de pesos en cohetes. Los tira gente pobre. Uno tras otro. Cohetones que hacen temblar el aire, disparan las alarmas de los autos, hacen ladrar a los perros, y sacuden los vidrios. Cohetones cuyo ruido entra a mi casa como la guerra, como un padre enojado que golpea las puertas, como un comando de elite que viene a buscarte. De vez en cuando, una andanada de cientos de cohetes explota a la misma vez, sin parar, durante dos minutos. Si estás viendo un video en la computadora, ya no podés escucharlo.

Ahora, si yo no soy católico, ¿por qué tengo que participar de esta fiesta católica? ¿Por qué no tengo derecho a que en mi casa haya un ambiente más o menos tranquilo? ¿Por qué la fiesta del pueblo tiene que meterse a mi casa?

Y ya que preguntamos, ¿por qué no desmontamos todas las iglesias y las reconstruimos bajo la tierra? Vieron que no dije "destruir", ni "volar", ni "quemar". Dije "desmontar". Hacer un agujero enorme y reconstruir, íntegras, las iglesias bajo la tierra. Volver a los orígenes del cristianismo puro, milenarista, de la gente que se hacía comer por los leones. Volver a las catacumbas. Y sobre todo, no joder a los romanos que queremos vivir tranquilos, envueltos en nuestras túnicas, tomando nuestros baños termales en silencio o conversando sobre lo caro que está el dólar.

5 set. 2009

bang bang

Esta semana la empecé en Michoacán. Fuimos a presentar los resultados de una investigación con unos colegas. Michoacán es tierra de narcos, territorio de La Familia, descabezadores de gente. Todos los días hay sangre. Hace un año, durante el festejo del 16 de septiembre, dos granadas explotaron en la plaza repleta de gente y mataron a muchas personas. Este año no saben bien qué hacer con ese festejo, que en otras condiciones es ineluctable. Los restaurantes de Morelia, siempre tan llenos, están vacíos. Los hoteles están a media luz.

Pero la gente de allá trata de convencerse, y de convencernos, de que no pasa nada. Que hay mucho manejo mediático, y que la gente que no se mete en el medio, no sale mal. Yo les creo. Las probabilidades de que te mate el narco, si sos un civil, son menos que las de morir atragantado por un hueso. O las del accidente con la piñata, como dice un amigo.

El miércoles nos volvimos. Para festejar el final del proyecto, antes de tomar la ruta fuimos a un restaurant bastante caro, donde sabíamos que habían matado a unos tipos hace un tiempo. Entraron y los ametrallaron. Pero el restaurant sigue funcionando. No va a cerrar por eso, obvio. La gente sigue yendo. Así que ahí fuimos, comimos tranquilos, tomamos un buen vino.

Salimos a las 5.00 del restaurant. Tomamos el Periférico con rumbo al aeropuerto, para salir luego por la carretera a México DF. A las 5.10 pasamos por la esquina de Periférico y Chávez, una calle importante de la zona.

Cinco minutos después, en esa esquina, mataron al subsecretario de seguridad pública del Estado, junto con su escolta, y un civil que pasaba por ahí.

Pobre civil, mejor se hubiera quedado en su casa comiendo huesos de pollo.


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termino con un haiku para mis hijos

Cuando nací, mis padres pesaban
46 y 55 kilos.
Hace tiempo que murieron.