Hoy me subí a un taxi conducido por un tipo muy parsimonioso al hablar. Dije "Buenos días", y no escuché bien, pero quizá me respondió con un murmullo. "Voy hasta el lugar X", proseguí, y asintió con la cabeza.
El taxímetro estaba apagado. Pregunté: "¿No tiene taxímetro?". Obligado a responder, dijo: "Es que no me funciona..." y ahí se quedó. "Entonces, ¿cómo hacemos? ¿Cuánto me cobra hasta allá?" - "50 pesos", respondió. - "Siempre pago 45" - El tipo emitió un "Brm", que tomé como señal de conformidad. Llegamos hasta mi destino sin una palabra más; pagué y me bajé.
Dentro del taxi había varios cartelitos escritos a mano, pegados en los vidrios y la visera del conductor. Dos de ellos decían: "FAVOR DE PAGAR CON CAMBIO". Otro decía: "FAVOR DE NO CORTARSE LAS UÑAS EN LA UNIDAD". Y el último, decía: "NO FUME EN LA UNIDAD. Y SI FUMA, NO SUELTE EL HUMO".
30 jul. 2010
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