2 oct. 2009

...y quien añade ciencia, añade dolor.

El experimento Asch, de la década de los '50, fácilmente replicable.

Si a un grupo le muestran dos líneas de distinta longitud, y todo el grupo dice que las líneas son iguales, el sujeto experimental va a terminar diciendo que son iguales, aunque las vea distintas. Huímos del rechazo del grupo, buscamos la aceptación, y faltamos a la verdad más evidente con tal de no disonar.




El experimento Milgram de 1963, replicado numerosas veces.

Las personas suelen obedecer a alguien investido de autoridad, incluso al punto de actuar de forma que causen extremo dolor físico o la muerte a otra persona. Difieren la responsabilidad en quien da las órdenes. Dudan, preguntan, sufren, pero en su mayoría actúan como se les dice.




El "experimento" de la "prisión de Stanford" de 1971, difícilmente replicable.

Las personas actúan de acuerdo a la situación y al rol que se les asigna, no en función de sus creencias o valores. Una vez que se define la situación, se les da una tarea, y se les dan ciertas atribuciones, algunas personas son capaces de infligir grandes dosis de sufrimiento a otros, con sadismo manifiesto. Los "guardias" de la prisión que no se mostraron sádicos, tampoco hicieron nada para evitar el sadismo de otros. Los "prisioneros" asumieron sus roles de tales, aceptando cualquier tipo de humillaciones, e incluso negándose a dejar de participar. El experimento estaba programado para dos semanas pero tudiveron que suspenderlo al sexto día. El propio investigador no veía el sufrimiento de los "prisioneros". Los chicos que participaron en estos experimentos eran universitarios, clase media alta.







CONCLUSIONES:

1. tiempo necesario para que neguemos la verdad más evidente: 2'
2. requisitos para que torturemos a alguien hasta la muerte: a) recibir una orden; b) que nos digan que no es para tanto; c) que nos digan que es por una causa buena
3. tiempo necesario para que desaparezcan toda civilización y compasión: 3 días